No todas las canciones se escriben para ser escuchadas. Algunas nacen de recuerdos, de personas y de cosas que nunca supimos cómo decir. Cinco personas, una banda y demasiadas historias que contar. Entre ensayos, escenarios, discusiones y momentos que parecían no tener importancia, sus vidas comenzaron a entrelazarse. No siempre se entendían, tampoco sabían qué hacer con todo lo que sentían. A veces bastaba una canción; otras, ni siquiera las palabras eran suficientes. Pero ¿cuánto podemos conocer realmente a alguien? Quizá lo que para uno significó una despedida, para otro nunca fue más que una pausa. Quizá hubo sentimientos que jamás tuvieron nombre y preguntas que nadie se atrevió a hacer. Esta no es una historia contada desde un solo lugar. Son recuerdos, fragmentos y distintas versiones de algo que alguna vez compartieron. Porque las personas no siempre recuerdan de la misma manera. Y no todas las historias terminan cuando dejan de sonar. **Algunas melodías permanecen, incluso después de que la música termina.**